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lunes, 5 de mayo de 2014

Así en la tierra como en el cielo.

          Argentina por los Aires

En un homenaje al esfuerzo Argentino por los logros obtenidos en producción tecnológica que ya estamos exportando (Llave en mano) a otros países quiero recordar a un pionero en la cohetería en nuestro país como fue el Doctor en Química, Hugo Ginés De´Paco.

Argentina,  a través de nuestra Fuerza Aérea, la más joven de las tres armas, que componen nuestras fuerzas Armadas; atesora una larga trayectoria en los desafíos que el espacio le presenta.


Tanto en ese espacio territorial próximo, muy extenso, ámbito de sus desvelos y el nuevo desafío del espacio sideral, abierto apenas décadas atrás para mentes inquisidoras, nuestra joven arma aceptó el reto tecnológico y puso a su gente a trabajar.
En ese quehacer no le es extraña una disciplina importada en el momento mismo de plantearse ese reto en el segundo lustro del siglo XX, la  astronáutica y toda la ciencia y tecnología asociada, que de ella se deriva.
En los años 60/70, del siglo pasado, por mi interés con los Objetos Volantes no identificados, (OVNI) me hallaba en constante contacto con la fuerza Aérea Argentina.
Por entonces, (1967/68)  en particular, por la proximidad a mi lugar de residencia, con las autoridades del aeropuerto de la provincia de Neuquén; por aquel entonces estaba radicado con mi familia en Gral. Roca, Río Negro, a esa región correspondía  la responsabilidad de dichas instalaciones estratégicas y aeroportuarias.
Allí  conocí a una persona que estaba dictando unos cursos de Modelismo para niños, adolescentes y jóvenes interesados, “Modelismo Astronáutico”, algo impensado, nuevo y convocante.
El curso, que esta persona estaba impartiendo, escapaba los tradicionales cursos de este tipo; el centro neurálgico de su plática se centraba en los motores de la astronáutica actual y como en modelismo podía simularse la fuerza de empuje requerido para enviar modelos, a escala, al espacio.

Está demás decir, que dicha rama de la astronáutica modelo estaba en los años 60 en su apogeo, varias publicaciones para adolescentes y jóvenes abordaban y recreaban datos, planos de cohetes, toberas de escape fabricadas en cerámica y motores comerciales.




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No se trataba de ninguna tecnología rara, simplemente un propelente (pólvora compactada) en forma de cilindro, cuya dimensión, hacía al empuje que proporcionaba, y a él correspondía un número de motor,  qué determinaba el modelo de cohete podía utilizarse; ¡Una cañita voladora un poco más sofisticada!

(Los misiles balísticos, sin alas ni estabilizadores, tienen una trayectoria predefinida no modificable, después de que el misil gasta su combustible, siguiendo a partir de ese punto una trayectoria balística, no necesitando por diseño ningún sistema inteligente de guiado.)

El 11 de Julio de 2011 bajo la dirección de la fuerza Aérea fue re inaugurado el complejo. CELPA, acrónimo de Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados Chamical.
La revista 2001 pionera en la Argentina en brindar información de vanguardia, tabú o “Clasificada” también había abierto una sección dedicada al modelismo astronáutico o “Cohetería”, la querida revista “Lupín” tenía en cada número unas hojas de cierre de edición dedicado a la cohetería donde aportaba líneas comerciales de modelos como también como construirlos y los motores que podían comprarse y donde.
El enorme interés que el tema había despertado en los más chicos hacia que se abriera un mercado en la industria del modelismo y el entretenimiento que algunos intentaron explotar.
Creciendo el interés por conocer dichas tecnologías que nos llegaba de Estados Unidos, que aquí se traducía en modelos costoso.
Algunas publicaciones comenzaron a mostrar circuitos eléctricos de lanzaderas a distancia para aplicar en los modelos caseros.
Imágenes de cultivos dañados

Incentivando, con todo esto, la industria y el interés por esta nueva disciplina, me incorporé a un proyecto que recién comenzaba de la mano de la Fuerza Aérea al que recientemente se había integrado D´Paco para la región sobre lucha antigranizo en el Alto Valle.
En el “País de las manzanas” del alto valle de Río Negro y en Mendoza se producían grandes pérdidas económicas, que en la región de Cuyo, ascendían al 10% de la producción anual de Vid, al igual pasaba con la producción frutícola del Valle de Río Negro y Neuquén.
Los productores del Alto Valle, región de Chacras dedicadas a la fruticultura, manzanas, duraznos, peras, ciruelas, una industria subsidiaria de establecimientos acopiadores, empacadores, elaboradores de sidra, jugo, melaza y aroma, de manzana cuya producción, en su mayor porcentaje, se exporta a mercados de mayor demanda.
D´Paco, formaba parte de una comisión dedicada a la lucha anti granizo que dentro de la Fuerza Aérea coordinaba el Dr. Núñez, creo que un profesional integrado a la fuerza.
Fue por ese motivo que Hugo Gines D´Paco se había trasladado al Alto Valle, donde lo llegué a tratar y a trabajar en el proyecto: EOLO-Alto Valle.
Por aquel entonces (1969) ya se había aplicado la tecnología de bombardear las nubes, productoras de granizo, con cohetes con una carga de “Yoduro de Plata” que se descargaban en ellas.


Para realizar esta acción se utilizan Cohetes autopropulsados con una carga desechable a determinadas alturas, dependiendo del plafón de las nubes productoras de granizo.
Así, de esta manera, con trabajo genuino, Argentina comenzó su romance con las nuevas tecnologías que desembocarían en el CONDOR I y II como dije.
En el 2011 se reabrieron las puertas de Chamical para ingresar, a nuestra manera, en los nuevos desafíos que presenta las tecnologías asociadas al que hacer espacial.
Bariloche desde el paraguas otorgado por el centro de investigaciones y excelencia que representa el Instituto Balseiro, pionero en investigaciones en Ciencias Exactas y Energía Nuclear, dependiente de la Comisión Nacional De Energía Atómica,  a dado muestras del trabajo de las empresas abocadas a la actividad tecnológica de excelencia.
Ahora, la empresa  INVAP  diseñó, construyó y puso a punto definitivo el Arsat 1, Satélite de comunicaciones, que será lanzado a mediados  de año.

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