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jueves, 15 de febrero de 2018

Razón Bíblica

“ … Nada nuevo hay bajo el sol.”
Razón Bíblica

Viejas sentencias, nuevos enigmas para el hombre.
Así es, no hay que ser católico practicante, sólo es necesario ser lector, para conocer que en algunos de sus párrafos o versículos, el libro sagrado para la iglesia de Roma ofrece al lector o al creyente, entre otras tantas; la clara alusión a la obra, supuestamente concluida, después del titánico esfuerzo que significó, la creación.

Sí, ante esta sentencia, que desde nuestro copete abre esta nota;  es una de las tantas que nos asombran desde las páginas de ese gran libro, de historias experimentales que, a cada paso  invita al lector a dejarse guiar por sus palabras.
Podemos dudar de la sacralidad que se le atribuye o le otorgan, millones de fieles, seguidores de la doctrina cristiana. Todos podemos ejercer ese derecho.
Algunos, no católicos, como yo, creemos tener fundamentos para no aceptar ni creer nada que venga de esa corporación.
En cambio no podremos negar, jamás que, dejando de lado lo oscuro del lenguaje utilizado, las versiones llegadas hasta nosotros, los tiempos a los que intenta introducir al lector, muy lejanos y de por sí, oscuros; hacen compleja, difícil o enmarañada, cuando no, tediosa,  su simple lectura.
La reflexión de los primeros párrafos de esta nota surgió recientemente cuando una de las tantas notificaciones, recibidas de amigos o grupos en las redes sociales, dio cuenta en facebook de una información que da cuenta que un equipo de camarógrafos de España, que siguen redescubriendo América, para la nueva generación “Z” de idiotas tecnológicos que carecen de formación e información, ni la buscan, ni les interesa; con ver la TV. Les basta.
Este equipo de camarógrafos decía que por invitación de un lugareño podían filmar por primera vez el valle de los Dinosaurios en el norte de Perú, casi frontera con Ecuador, sitio en el que se hallan las pinturas rupestres más llamativas y concordantes entre sí, con las piedras de ICA y las estatuillas de A cámbaro.
Todas estas expresiones nos contaban, por su sola  presencia, en los años setenta y siete, cuando tuve referencias por el Rdo. Padre Crespi, después de mostrarme unas laminas doradas de hojalata, semejantes a láminas de oro, con incisiones que dejaban en bajorrelieve raros símbolos y figuras de enormes animales que se asemejaban a dinosaurios, reptiles y elefantes. 
El nos decía que cerca de allí había un lugar escondido donde en una época cohabitaron bestias y hombres y esa historia se hallaba en paredes de roca caliza, que él no la había visto pero informantes confiables se lo habían referido, en varias oportunidades.
Reitero, por su sola presencia nos hablaban y siguen hoy siendo evidencias ciertas; quizás de un periodo de tiempo, en el ciclo evolutivo del hombre o tal vez; un lugar perdido, donde la coexistencia humana con los grandes saurios, habría sido posible.
Recientemente acaban de hallar en Guatemala, gracias a nuevas tecnologías de Scanner laser de Eco-sonar, (LiDAR), los vestigios de mega-ciudades Mayas en lo intrincado de la selva sólo había sido intuido, en los comienzos del siglo XX Raphael Girard, el gran americanista.
Ciudades, complejos arquitectónicos, han permanecido mudos, silenciosos, testigos; bajo nuestros pies o invisibles a nuestros ojos.
Un pasado, que nos habla, con su sola presencia sobre un pueblo majestuoso; nadie puede siquiera esbozar la mítica idea de la inexistencia del pueblo Maya.
La primera manifestación que se hiciera conocer y nos hablaba de una  coexistencia incomprensible; por lo menos que sepamos, fue durante  el transcurso del siglo pasado,  fueron las Piedras de Ica, cuyo “Alma Mater”, el Dr. Javier Cabrera Darquea, médico peruano, realizo su tarea profesional y residencia en el famoso Hospital de Obrero de Lima.
Cabrera era hijo de la provincia o departamento de ICA, descendiente de los padres fundadores del lugar, a quién conocí y traté en 1977, venía batallando para hacer conocer “El Mensaje de las Piedras de ICA” y estudiándolas desde 1963 y preservar su legado; hoy conservado por sus herederos, la institución y el Museo.



Todo aquello que trasgrede, el instituido andamiaje del “Consenso”, (Conjunto de creencias aceptadas por el sistema.) es rechazado a priori, determinada por la fuerza trasgresora,  hasta que el peso de las evidencias, la razón, el sentido común, o nuevos descubrimientos llegan a determinar que la propuesta, es viable.
Aún hoy, gracias a las nuevas tecnologías, puede hallarse en internet páginas dedicadas a la falsedad de las piedras, páginas que esgrimen el viejo argumento sobre la fabricación por parte del artesano Basilio Ochuya.
Ya se hallaba en entredicho por aquella época y lo  entrevisté en el 77, cuando demostramos que Basilio, una buena persona, jamás podría haber realizado, ni aproximarse a hacer, una de ellas; sin embargo el discurso se repite, haciéndole caso al señor de la propaganda; “… Miente, miente que algo siempre quedará.”
Después se dieron a conocer las famosas figuras de animales antediluvianos de Acámbaro, localidad de México donde se encuentran, en el Museo Waldemar Julsrud.

Estas figuras de arcilla, representando animales prehistóricos siendo domesticados por  hombres cuentan una historia muy parecida a las piedras de Ica.
Estas figuras siempre estuvieron en entredicho ya que no poseen la contundencia geológica y pertenecen a un conjunto de pequeñas figuras cerámicas halladas por un comerciante, ciudadano alemán, émulo de Heinrich Schliemann, en 1945, quién posteriormente con apoyo de sus amigos prosiguió escavando en el lugar.


En ese mismo tenor están aquellas páginas que hablan bien sobre las piedras, el trabajo de Cabrera y su legado; éstas, también repiten información, aunque no tan insistentemente como fuera necesario, además tienen la obligación y el desafío de aportar datos para avanzar; no solo debemos contribuir a preservar en la memoria del colectivo social el legado de Cabrera, debemos avanzar en difundir su mensaje.
Este es uno de esos momentos que quienes defendemos esta postura por ejercer nuestro derecho.
Esta información, sobre el legado rupestre del valle de los Dinosaurios tiene poca difusión, es cierto y esta carencia de difusión se debe a que no es fácil llegar al sitio y recorrerlo pero se sabe de su existencia desde hace mucho tiempo; reitero el Padre Crespi me informó dado que relacionaba los registros en las láminas que tenía en el museo de María Auxiliadora, Cuenca, Ecuador, con ese lugar.
En sus conversaciones sobre el particular el padre Crespi dejaba entrever que si bien  estas laminas provenían, hipotéticamente de la cueva de los Tayos , inmediaciones o cultura anexa, sostenía o parecía entender que ambas expresiones, Tayos- Valle de los dinosaurios estaban íntimamente relacionados.
Es importante destacar que en su momento su existencia era un indicio repitente del mensaje que nos dejaron informándonos de la coexistencia de aquellas criaturas que se creían desaparecidas hace aproximadamente 65.000.000 de años, de lo contrario como habría podido hombre alguno guardar un registro y plasmar sus imágenes en pinturas rupestres de hace 8 o 9.000 años  a.de C.
Además  grabar sus historias en piedras cuyos estudios de la pátina, ( Recubrimiento blando y oscuro que recubre la piedra llamada “Andesita”)  el análisis realizado sobre los extraordinarios grabados o incisiones, como lo explique con lujo de detalles en el libro: “El Nuevo Mensaje de las Piedras de Ica” reafirma su demencial antigüedad.
Razón por la cual, este dato suele ser rechazado, a priori sin que medie un exhaustivo estudio sobre ellas; en particular sobre las características mesurables, que aportan, como se demostró en tiempos de Cabrera,  razones valederas para no apresurarnos a desestimar su mensaje.
Estos mensajes se repiten, quizás con contenido variado, pero señalando que, en un cierto momento de nuestra evolución cultural, el paso de la humanidad por sobre este hogar transitorio, esta escuela aprendizaje en la cual nos dan cierta independencia para evolucionar, cohabitamos con otras especies, otros seres vivos que juntos, quizás alcanzamos cierto grado de saber compartido.
Después una rama evolucionó independientemente o por lo menos así lo parecería.
Rudolf Steiner, ese gran pensador alemán decía que el problema más grave del hombre es que es incapaz de aplicar el “Sentido Común” ya que este le era,  el menos común de los sentidos.

Para concluir diré que: En este transcurrir de las primeras décadas del siglo XXI, al que llego como una ilusión, una fantasía adolecente de las historitas de Bull Rocket o Misterix; me siento como el Eternauta de Gilgamesh, o de Oesterheld,  si usted quiere, viviendo, participando del transcurrir de dos siglos con mente abierta y receptiva; siempre dispuesto a no negar nada, absolutamente nada, antes de ser exhaustivamente evaluado, condición que me esforcé por conservar durante el duro siglo XX que la propaganda, desembozada se manifestó muy cruda.

Ante este constante bombardeo de mentiras condicionantes que sufrió y sufre la sociedad humana, alineada e idiotizada, por el mal uso que hace de las nuevas tecnologías, puestas estratégicamente a su servicio, además  del constante bombardeo mercantilista y consumista; por momentos trascurren frente a mí imágenes reconfortantes que intento recrear, quizás de tiempos que se han ido, que ya no están que perduran en nosotros gracias a esa don otorgado al hombre de la memoria.

( La memoria es la capacidad humana que nos permite reflejarnos en el espejo del tiempo, traer imágenes que fueron, que ya no son, pero por ese don de la memoria persisten en nuestra mente y en nuestro corazón con el sutil mandato del tiempo.)

martes, 30 de enero de 2018

Antropólogos a Marte, se buscan

Antropólogos a Marte, se buscan

Educacion
Colocado por: Rubén Amilcar Spaggiari (200-42-74-113.wll.prima.net.ar) Fecha: Lunes, 11 Octubre 2004, at 1:01 p.m.

Los antropólogos que se aferren sólo al andamiaje académico, surgido del esfuerzo y sacrificio de quienes los precedieron en su construcción, sin vivenciar el presente en la praxis cotidiana y avizorar el futuro, pierden la capacidad de formar a las nuevas generaciones en el inexorable camino hacia las estrellas.

Rubén A. Spaggiari para FPS/D21 fotoprensasudamericana@argentina.com

Ya está en progreso la aventura humana de colonizar nuevos territorios fuera de nuestro planeta. El hombre se enfrenta al enorme desafío de vencer su propia autodestrucción en nuestro planeta, jaqueado por la polución, la sobreexplotación y la superpoblación o iniciar la conquista de otros cuerpos celestes aptos para la vida humana tal como la conocemos.
También intentará poblar aquellos planetas cuyo sistema no le sea apto, utilizando la tecnología y conocimientos a su alcance, si éste le ofrece recursos requeridos para afianzar sus objetivos inmediatos o consolidarlos a largo plazo.
Tan sólo en el camino que resta por concretar de éste logro humano, insignificante en tiempos siderales, los antropólogos deberán asumir que se está modelando un nuevo orden social al que no pueden estar ajenos. Los antropólogos tienen la obligación de incorporarse activamente en éste viaje que la humanidad esta gestando hacia su inexorable destino.
Ya no como meros pasajeros y espectadores en esta "nave espacial" que, en nuestra obcecada obstinación, estamos destruyendo, sino como actores de nuestro propio destino, ese gran salto que la humanidad comenzó en 1957 y consolidó en 1969.
Muchos ni siquiera lo entendieron pero fue justamente en ese momento cuando daba nacimiento la nueva antropología. Cuando Roberto Pitluck se refería a esto en el "2° Congreso de antropología Social" realizado en la UBA en 1982 escribía: "Una antropología para el siglo XXI",  como se esperaba, algunos no lo comprendieron.
Fue en ese mismo congreso cuando se me pemitió decir que el antropólogo se hace en el terreno, en la calle, con la gente y no en los cómodos escritorios o en los claustros académicos, esos sitiales de prestigio deberían estar reservados para quienes, habiendo cumplido esta premisa en el estudio del otro, han acumulado suficiente experiencia como para transmitirla.
¿Cómo puede el antropólogo contribuir al desarrollo y formación de esta nueva sociedad, de estas nuevas colonias que comenzarán a gestarse en espacios reducidos, expuestos a condiciones nuevas, muchas veces peligrosas?
¿Cómo se integrará a ser parte de estos cambios si renegaron de las altas tecnologías, se aislaron en compartimientos estancos y cerraron los ojos a las múltiples evidencias y manifestaciones que, aquí en nuestras culturas nos hablan de algunas de las posibilidades más descabelladas que la especie humana pueda concebir?
Los seres humanos, y los antropólogos en primer lugar, deben hacer un permanente ejercicio por comprender las manifestaciones más "descabelladas" y no cerrarse a las nuevas áreas del pensamiento y las ideas.
Nada nos obliga más a bucear en nuestro pasado como los enormes interrogantes que el hombre se plantea al preguntar: ¿Estamos solos? ¿Cuál es nuestro objetivo en este mundo? ¿Cuál es el la función del hombre en el universo? Y aún cuando muchos creemos tener las respuestas, nada se compara con su búsqueda desde una posición activa, abierta y comprometida con el porvenir.
El ser humano, los antropólogos en especial, le tienen miedo a los cambios y éstos reniegan de la especulación Todo aquello que hemos aprendido y asimilado será el andamiaje que contribuirá a levantar los cimientos de ese devenir, los geólogos han avanzado mucho en éste camino, ellos están participando activamente en la construcción de la exploración hacia nuevos territorios.
Por ahora comparan, aquello que ya saben con los nuevos hallazgos dando nuevas respuestas a viejos interrogantes. La exploración del planeta rojo es el paradigma de su activa participación. Se me dirá que por ahora el antropólogo, quizás, no tiene a quien comparar o estudiar, “el otro” fundamental de la antropología, acostumbrados a buscar al otro fuera, para comprendernos a nosotros mismos, por lo tanto podemos contribuir desde nosotros a una mejor comprensión e interrelación de esas nuevas sociedades en formación.
El gran impedimento para comprender este gran paso que deben dar los antropólogos es quizás haber cerrado los ojos durante años a las miles de evidencias surgidas desde nuestro propio pasado.
Si no nos hubiéramos desoído aquellas palabras de Svante Arrenius con su postura de la Paspermia o las más moderna de Francis Crick sobre la Paspermia Dirigida. Si hubiéramos dejado abierta nuestra conciencia totalizadora, sin atavismos ni preconceptos comprendiendo que el hombre no nació, más allá de abrazar la teoría de la evolución, por generación espontánea en este terrón que flota en el espacio.
Si no hubiéramos sido tan necios y soberbios para desechar manifestaciones evidentes que nos hablan de los procesos cíclicos de la presencia de la “vida” en nuestro planeta.
Baste reconocer que nuestra humanidad pasó de evidenciar su existencia, desde la África milenaria, de 5.000 a 3.600.000 años cuando la tierra tiene 4.500.000.000 de años. Los seres humanos y en especial los antropólogos son resistentes a los cambios, éstos últimos reniegan de la especulación, siendo que la ciencia es en sí misma especulativa, que es sino una hipótesis más que una fundamentada especulación, a través de la cual se contribuye al crecimiento del pensamiento y las ideas al alimentar la controversia el disenso o aprobación de sus postulados.
Han sido utilizados como agentes de penetración, herramienta barata de dominación, por las potencias colonialistas desde siempre. Han analizado, estudiado, desmembrado en sus partes a las sociedades humanas que no conocíamos, a la vez que interactuábamos con ellas, muchas veces para su propio mal.
Muy a pesar de todo existe un bien ganado prestigio en la sociedad global dominante, de la disciplina y sus cultores, y sin embargo en países del tercer mundo o mal llamados en vías de desarrollo, como los nuestros, los antropólogos son simples escribientes en oficinas gubernamentales siguiendo prácticas y planes de “protección” al indígena o realizando proyectos de investigación que interesan sólo a los especialistas y rara vez se traducen en respuestas a las necesidades de la población.
Es común que los grandes emprendimientos hidroeléctricos obliguen a las empresas a relocalizar a los pobladores autóctonos, Yacíreta, Piedra del Águila son ejemplo de ello, y sin embargo los especialistas en controlar o menguar el impacto social y humano que ésta práctica ocasiona, son casi siempre ignorados y nos enteramos de estos sucesos por el reclamo de los damnificados.
Creo que los antropólogos no deben perder el tren de la historia, o en el tema que me ocupa en particular, el vuelo camino a las estrellas.
Para ello basta con interesarse “seriamente” de la problemática espacial con “todos” sus contenidos que, puestos en el cedazo de la discusión y la controversia científica nos aportarán la luz para transitar esta nueva senda que se abre ante nuestros ojos.
Publicado por Biblioteca en 10:33 No hay comentarios: https://resources.blogblog.com/img/icon18_edit_allbkg.gif 
miércoles, 7 de octubre de 2009

Esta nota fue publicada por 1ª vez 11 de octubre de 2004 y replicada en varios medios, pág. y Blog en reiteradas oportunidades; reedición.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Somos todos ALIENS

Reafirmando una intuición de 1957.


En ese año yo tenía 14 y formé el Grupo de Investigaciones Espaciales, G.I.E. con un reducido grupo de compañeros de la escuela de aprendices operarios y de la Dirección de electrónica naval, donde cursaba mi secundario.
Desde el comienzo de los Sputnik (Satelites Rusos lanzados en 1957) y del despertar de la astronáutica adscribí a la “Hipótesis Extraterrestre” posición que en aquella ápoca me dejaba fuera del círculo de amistades, quienes comenzaron a verme, un poco en broma, como un “Loquito”.
Por aquel entonces, mayormente en los ámbitos sociales en el cual discurrían mis días,  muy pocas personas se interesaban seriamente por este tema;  entonces yo no disponía de argumentos, formación o conocimientos que me permitieran defender mi postura. No obstante continué en el tema con la misma postura, convencido que la vida provenía del espacio exterior.
Las personas apresuradas o poco versadas entendían esto que yo expresaba entonces con “Hombrecitos verdes” o “Invasores de Marte” sin tomar en cuenta q2ue la vida no se expresa con expresiones humanoides sino que esta es un componente de la diversidad que expresa la vida.
Comencé a correr detrás de los Ovnis. Buscando respuestas probables, que por supuesto jamás pude mostrar o demostrar; más que nada porque, como lo comprendí después,  a nadie le interesa que abramos los ojos a la cuestión, en particular las fuerzas que controlan el mundo.
La ciencia y la información es poder, como tal, debe estar en pocas manos.
En ésta carrera loca tras los objetos volantes o  las  manifestaciones visibles en el espacio aéreo, capitalicé en las circunstancias de mi vida conocer y tratar algunos con gran asiduidad otros esporádicamente a los precursores de la temática, en mi país y en extranjero.
Nunca cultive “Amigos” quizás por mi comprensión idealizada de la amistad.
Siempre dije que en el país no había investigadores de Ovnis; que carecíamos de la formación e infraestructuras para hacer una investigación seria, me estaba refiriendo a los investigadores particulares,  divulgadores deseosos de enriquecer su nuevo libro o sus charlas públicas; renegaba de mezclar todo como en botica.
El esoterismo, las teorías conspirativas, la parapsicología, disciplinas que muchos colegas utilizaron como plataforma para muchas de sus charlas, revistas y libros.
Nadie puede desconocer que en el tratamiento de la cuestión, conviven todas, y cada una, de las disciplinas que mencioné y algunas más pero no se puede pretender ser especialista de todas ellas; para eso están los consultores o especialistas que contribuyen a llegar a buen término en nuestras correrías.
Por desarrollar mi tarea en provincia, hasta 1979, año en que recalé en Buenos aires, tenía reducida exposición mediática, debíamos buscarla, como forma de llegar a la prensa.
Fue escribiendo sobre el tema en el Diario Rio Negro, algunas columnas de interés, comencé en este arte de escribir.
Lo que sí debo reconocer es que los Ovnis y sus incumbencias me llevaron por caminos insospechados, caminos atados a las circunstancias de vida; que forjan y conducen nuestro destino o karma.
Por mi parte adscribía a la ciencia o la tecnología que me permitiera responder las preguntas que la temática Ovni me planteaba permanentemente.; razón por la cual me convertí en un joven de 23 años  multifacético, de múltiples intereses, en todos ellos soy un autodidacta.
Sólo la electricidad, la electrónica y luego ciertas áreas de las Ciencia Sociales lograron, serenar mi ansiedad de saber; así que me convertí en el eterno estudiante de  “Filosofía y Letras”, primero y “Antropología” después; que comencé a estudiar en el Instituto de Servicio Social de Gral. Roca Rìo Negro después de la Noche de los “Bastones Largos” en la UBA en que comenzó la diáspora de extraordinarios profesores e investigadores que recalaron en el Alto Valle.
Si yo tengo que decir que soy un producto de esa diáspora, razón por la cual comencé en Filosofía y letras, ya que los militares habían excluido “Antropología” de la curricula universitaria.
Pasé, en ese afán de saber, por cátedras que me admitían como alumno libre extranjero, en la Universidad Mayor de San Marcos, Lima,Perú; cursos en la UNAM donde se centraba lo mejor de la antropología del Continente
Tube, el placer y el honor, de ser el alumno descarriado, de Aide Mazzoni uno de los pilares de la terna en que sustentaba la gramática estructural de entonces, que habían creado: Ana María Barrenechea, Aide Mazzoni y Nicolás Bratosevich, estas enseñanzas me sirvieron, años después para comprender mejor el oscuro estructuralismo social que, en antropología impuso Claude Levi Strauss, y que yo recibí en los cursos del Gran Blas Alberti, por los años ochenta en Capital.
Tengo un grato y entrañable recuerdo a mis compañeras de FyL, algunas con quienes estudiábamos juntos, pocos varones en la carrera, curiosamente había una compañera de la localidad de Fernandez Oro, una morocha muy bonita, que me gustaba, pero ella nunca lo supo. Paradójicamente no recuerdo su nombre.
Ester Maida, Elza Calceta, la Negrita Gerónimo, quien después se casó con buen integrante de nuestras noches de peña, en la calle Tucumán de Roca; tenía una potente vos se llamó, después: “Chiqui” Pereira.
A las pocas semanas, de esa noche trágica para los espíritus libres, el saber y la Universidad Argentina, llegó al Instituto un antropólogo que inmediatamente invité a dar una exposición en la librería que teníamos con un compañero de trabajo y estudios, Rolando del Valle Lesta; entonces trabajábamos juntos y desarrollábamos intereses comunes. La Librería se llamaba, y llama, ya que está viva gracias a sus dueñas la Sra “Bocha” Salgado y Aidé Mazzoni a quienes les vendimos en aquellos años.
Así conocí a mi amigo y mentor en antropología Miguel Hangel Gonzales, (Sí, ya sé escribí Angel con H, es que este es el único que conozco que se escribe así, mi amigo era de exaltación de la Cruz, Prov. de Buenos Aires)
Sí,  los ovnis me llevaron por caminos extraños, en mi mundo, pero cada vez que regresaba podía percibir íntimamente, no estar equivocado, a medida que la ciencia y la tecnología permitió al hombre ampliar sus horizontes las respuestas a grandes incognitas comenzaron a ser develadas, pero los ovnis seguían en la oscuridad.
Así ocurrió que ante esta disyuntiva decidí dejar de seguir corriendo y me dedique a  estudiar y trabajar, una nueva etapa de mi vida en el humanismo y las letras.
Siempre seguí en contacto con algunos colegas en particular de mi generación, con quienes ya no nos vemos solo hacemos contacto en las redes sociales e intercambiando alguna información.
Ellos continúan en la temática, Rubén Morales a quién conocí por aquellos años, trabajando en publicidad y diseño; acaba de escribir un libro sobre los hechos de 1965 en la Antartida, además continúa con sus reuniones sobre ovnis en Río.
Café de la capital en la calle Río de Janeiro, donde se reúnen los seguidores del tema y de Rubén.
En tanto Alejandro Agostinelli lo conocí a través de su hermano Javier, fotógrafo con el que nos cruzamos practicando la actividad de reportero gráfico en algunas las redacciones; continúa con la temática  y el periodismo, administra un Blog: http://factorelblog.com/el-autor
Tengo en mi retina y mi corazón a muchos de aquellos pioneros de algunas generaciones anteriores y otros contemporáneos a quienes no nombraré ya que de algunos ya no recuerdo sus nombres.
Recientemente se publicó una información en distintos medios que daban cuenta de un hallazgo que me emocionó y me trajo nuevamente al tema… Del que nunca me fui, por supuesto.
El reciente descubrimiento de “Plancton”, (Micro organismos de vida marina) en las ventanas exteriores de la Estación Espacial Internacional, EEI; a puesto de cabezas a los especialistas y reflotó la hipótesis de sueco Sbante Arrenius de la “Parspermia”, propuesta de finales del Sigo.XIX.
Hipótesis que fuera tomada por el extraordinario Francis Crick, Premio Nobel, co-descubridor de la Doble hélice y el ADN, la enriqueció y reformuló llamándola “Parspermia dirigida”.
“Parspermia dirigida” no sería otra cosa que la forma de explicar en forma simple u coherente la vida en nuestro planeta, cuando se produjo y cómo. Esta es la explicación a la vida extraterrestre a la que yo adscribí en 1957.
Científico del Centro de Astrobiología de Bckingham, Chandra Wickramasinghe aseguró que el nuevo hallazgo de plancton, organismos del tipo Algas, o diatomeas, ya se han hallado antes en meteoritos, pero esta vez es un proceso y efecto nuevo.
Este  Plancton no puede llegar desde la tierra porque no existe aire para que dichos organismos vivan y proliferen; es la primera vez que se presenta una prueba que respalda la hipótesis de vida extraterrestre.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Dudas razonables

¿Qué paso con el A.R.A. San Juan?


Dudas razonables

  

Sabiendo lo sensible de la cuestión Malvinas para nuestras sociedades, (Argentinae Inglesesa) lo dificultoso de las relaciones bilaterales después del conflicto de Malvinas; operaciones silenciosas, un submarino que violara la zona de exclusión, establecida por Reino Unido, para las islas.

De esta duda, se desprende que nuestra fuerza submarina estaba operando, en modo silencioso,(Sin información para nuestra sociedad) en un operativo conjunto que involucraba a EEUU y por añadidura a Inglaterra, por lo tanto la zona de exclusión habría sido levantada y no se hubiera requerido “Silencio de Radio”.
El callado y silenciado operativo conjunto “Cormorán”, que nuestra armada realizaría con el país norte, es una de las tantas tareas conjuntas que Norteamérica realiza todos los años, o cuando le interesa, con los países sudamericanos.
Ejercicios de los que se sirven, ambas partes, para monitorear sus fuerzas, en especial Norteamérica, así espiarse mutuamente, sin que existan rispideces, desplegando, según los resultados las estrategias para la región.
Esta situación responde al interrogante por la presencia y “Desinteresada ayuda” que en forma tan perentoria recibimos de Norteamérica con el mini submarino; existen muchas cosas que explicar.
No recuerdo si fue el San Juan o su gemelo el Santa Fe, al que fui destinado en la dárcena de la Base Naval Puerto Belgrano al llegar de Alemania, (Por los primeros años de los sesenta, me retiré en el 65, ) del apostadero naval, donde se hallaban radiado (Almacenado) al vacío,  después de la IIª Guerra.
Apenas llegado me destinaron a él para quitarle la cobertura protectora de plástico inyectable que lo cubría todo, para preservarlos de su deterioro; de esta manera liberar los equipos e instrumentos para su puesta en servicio.
No tuve oportunidad de realizar ninguna inmersión pero si llegué a experimentar la sensación claustrofóbica que producen sus exiguos espacios, pasajes, corredores y compartimentos, a los que uno suele acostumbrarse al cabo de unos días.
Pasé varios de ellos desde horas tempranas,  incluyendo dormí a bordo en un lugar acomodado próximo a la radio, llegué a almorzar y cenar en la cocina-comedor ya que el lugar donde come, por turnos, la tripulación y fuera de los horarios de almuerzo y cena, se destina a salón de recreación social.
Lo mismo que cuando uno debe viajar en avión, todo es cuestión de mentalidad, los hombres que eligieron esta profesión difícil, no piensan en circunstancias adversas, en esta profesión ellos intentan eliminar en lo posible las contingencias, haciendo su trabajo, cuidándose unos a otros.
El grave problema de experiencias al límite como la del submarinista es que uno, aún haciendo bien aquello que es su obligación, jamás estará seguro sobre la obligación de los otros, tanto de los embarcados, como aquellos que planifican y desarrollan la logística de la nave; cumplir acabadamente esas obligaciones hace que esa cuota de incertidumbre, esa espina molesta, de esta disciplina extrema, se minimice hasta desaparecer..
Esta es la razón que hace de ésta experiencia colectiva, una hermandad monolítica; esa confianza, esa característica fue violada por uno de los eslabones de esa cadena; la Armada deberá dar las explicaciones del caso a los familiares a la sociedad de lo ocurrido. 

sábado, 7 de octubre de 2017

No todo está perdido


Los cambios

Entender los hechos y  circunstancias que producen los cambios culturales nos permiten ingresar al porvenir, con una visión más acabada de nuestra propia historia.
Debemos reconocer que,  si bien existe un control y un manejo sobre nuestro desarrollo,  que responde a intereses bien establecidos y reconocidos, que traté someramente de exponer en “La Gran Farsa”. 


La humanidad que intentamos conocer, en particular, la etapa de ella, que me tocó vivir, sus hechos históricos y culturales, presentan intersticios, resquebrajaduras por los cuales se filtran o hacen evidentes, las inconsistencias metodológicas que, un plan global de control, sobre los seres humanos, inexorablemente tendrá. Aún cuando se adopten las medidas más estrictas para evitarlas.
Estas filtraciones nos anticiparán el futuro y permitirán visualizarlo.
Los campos de las incumbencias, del ser humano, son tan diversos o polifacéticos,  que es muy, pero muy difícil, casi imposible, abarcar o controlar, todos los campos y aspectos del saber.
En particular, aquellas disciplinas tomadas como secundarias o más alejadas de las áreas fundamentales que se utilizan, para ejercer y manipular ese control, más relacionadas con lo político, económico y financiero que a otras disciplinas menos determinantes, en el inconsciente colectivo.
Quizás parezca muy apresurado plantear esta observación; pero cabe preguntarse si no tiene una explicación coherente las miles de inconsistencias que, a nivel del conocimiento evolutivo de nuestra especie, vienen llamando nuestra atención en áreas muy sensibles al conocimiento; áreas en cambio poco útiles para quién ejerce el control de rápida aplicación con resultados perentorios.
Aquí les dejo un enlace con el sitio que disparó la necesidad de exponer lo que pienso; ante esta seguidilla de interesantes informes, que contradicen el pensar generalizado sobre la Historia Oficial de nuestro pasado y evolución.


En ese sitio puede leerse la observación de dos historiadores que a continuación expongo:

“…Sin embargo, hasta el día de hoy, diversos hechos nos han hecho percibir que la historia no es como nos la han enseñado en la escuela, y que los eruditos e historiadores convencionales muchas veces se han equivocado de manera inconsciente o consciente.”
                                                                                                                                           Gerry Cannon y Malcolm Hutton

Los mismos administradores del sitio, observan:

“…Cabe aquí resaltar, que la versión de estos dos historiadores va en contra de lo que hace pocos días propalaron los medios, acerca de una nueva teorías que probaría como fue construida la Pirámide de Giza.

Cada día que pasa es marcado y notorio,  que “Algo está cambiando” , en el entramado social de esta “Gran Farsa”; gran farsa que continúa, pero comienza a revelar sus inconsistencias gracias a la libertad, ganada, de estas nuevas tecnologías de la comunicación, que por ahora se revelan al control global.
Estas gritas o inconsistencias son tan llamativas, con relación a la línea de formación-información, que nos inculcaron, y dentro de las cuales nos formamos, que suelen sernos “Chocantes, aberrantes”,  en algunos casos, para usar algunos calificativos elocuentes.
Uno de estos aspectos llamativos, que darán que hablar a las generaciones futuras y los embarcaran en un desafío por la  búsqueda de la verdad a la que no podrán sustraerse dado que hallarla implica comprender en su real magnitud varios aspectos de los últimos estamentos de nuestra evolución cultural.
El aspecto al que me estoy refiriendo es lo ocurrido en la 2ª Guerra Mundial, sus entretelones y resultados; que la Maquinaria propagandística de la Hollywood tergiversó y magnificó, para engañarnos a todos, en especial a la sociedad norteamericana; (Donde se asentaron la mayor cantidad de Judíos ricos, sionistas)  y convencerlos, de las buenas razones para entrar en el conflicto.




El otro aspecto generalizado es la desinformación con la cual nos han mantenido ocupados e intentar desentrañar nuestros grandes interrogantes existenciales.
Como vemos, ésta nota, para quienes siguen la lectura o derrotero de las notas del muro de Face, se encuentra en consonancia con las publicadas el 23 y 18 de Septiembre pasado.
Más de una vez, me he preguntado, cuál era la importancia, más allá de los puntos debidamente señalados o apuntados, por el cual siento la imperiosa necesidad de exponer estas inquietudes, ponerlas al descubierto.
Y lo único que se me ocurre, después de muchas cavilaciones, es suponer que al hacerlo me siento mucho más partícipe y actor de nuestro presente y nuestra propia historia; aunque en la realidad, no sea así.
Recientemente se ha descubierto y difundido que las ciudades, más antiguas, sobre el planeta surgieron en culturas de Perú, Egipto y Mesopotamia, en ese orden.

En todo el siglo XX el orden de esos conocimientos era a la inversa a tal punto que un libro de cabecera de muchos de nosotros en el siglo pasado fue:  “La historia empieza en Sumer”  de Samuel Noah Kramer. 

Hoy el orden se invierte sustancialmente como veremos en esta nota.

Día por día surgen nuevas y reveladoras opiniones, que prestigiosas casas de altos estudios y publicaciones serias y respetadas que proponen otra visión sobre aspectos que ya conocíamos desde otra óptica o interpretación.


 Caral, ese sitio arqueológico que el equipo de la Dra, Rhut Saadi, rescató para  los indoamericanos y el mundo, planteando un nuevo paradigma, en la concepción de los centros urbanos como se los conocía, interpretaba e integraban al complejo entramado arquitectónico, social y comercial de una región.
Aquí comenzamos a comprender la magnificencia ya puesta de manifiesto con Sechin y Chavin que aún con toda la carga cultural y social de que se disponía, se los consideraba sitios o complejos ceremoniales reservados para una cierta elite o casta sacerdotal.
Tanto rompía este descubrimiento con el pasado conocido y aceptado de nuestro continente que, aun cuando desde principios del siglo XX se sabía de du existencia y se lo conocía bastante bien, fue ignorado y dejado en los archivos, por evitar disonancias con lo establecido.
Tenía que surgir del riñon del descubridor de la “Funsión Hidráulica” del templo de Chavin, director del “Museo de Antropologia e Historia del Perú” Dn. Luis Lumbreras, un investigador que no temiera romper con ese estatismo pernicioso.
Por lo contrario Caral dejó expuesto que en nuestro continente existió un hombre que buscó vivir en armonía con sus semejantes, dedicando la integración social al comercio intercambio de bienes de consumo y a las expresiones musicales, mucho antes de todo lo pensado y aceptado, hasta ahora.
Hace 3.000 años a. de C. Caral se hallaba en el centro de actividad y en relaciones comerciales con la costa y las sierras y selvas inter-cordilleras de la rica y extraordinaria geografía andina, hoy Perú.

CIUDAD. PAÍS. ANTIGÜEDAD.
1. Áspero. Perú. 3,700 a.C.
2. Uruk. Irak. 3,500 a.C.
3. Nejen. Egipto. 3,300 a.C.
4. Caral. Perú. 3,000 a.C.
5. Ur. Irak. 3,000 a.C.
6. Vichama. Perú. 3,000 a.C.
7. 
Nippur.IrakLurihuasi.Perú. 3,000 a.C.
 8. Umma. Irak. 3,000 a.C.
9. Lagash. Irak. 3,000 a.C.
10. Kish, Irak. 3,000 a.C.
11. Miraya. Perú. 3,000 a.C.
12. Lurihuasi.Perú. 3,000 a.C.
13. Biblos. Líbano. 2,850 a.C.
14. Menfis. Egipto. 2,850 a.C.
15. Mohenjo Daro. Pakistán. 2,600 a.C.
16. Harappa. Pakistán. 2,600 a.C.
17. Ebla. Siria. 2,500 a.C.
18. Era de Pando. Perú. 2,500 a.C.
19. 
Erlitou.China. 1,850 a.C.
20. Cnosos. Grecia. 1,800 a.C.
21. Festos. Grecia. 1,800 a.C.
22. Jerusalén. Israel. 1,800 a.C.
23. Sechín Alto. Perú. 1,800 a.C.
24. Moxeque. Perú. 1,800 a.C.
25. Huaca de los Reyes. Perú. 1,700 a.C.

26. Yanshi Shang. China. 1,600 a.C.
27. Zhengzhou. China. 1,500 a.C.
28. Anyang. China. 1,300 a.C.
29. Nakbé. Guatemala. 1,000 a.C.
30. Atenas. Grecia. 1,000 a.C.
31. Roma. Italia. 753 a.C.
32. El Mirador. Guatemala. 600 a.C.
33. Monte Albán. México. 500 a.C.
34. Tintal. Guatemala. 400 a.C.
35. Cahuachi. Perú. 400 a.C.
36. Tiahuanaco. Bolivia. 200 a.C.
                                   PIRAMIDE ANTIGUEDAD PAIS
Huaca de los Idolos 3702 a.C. Perú
2. Caballete 3120 a.C. Perú
3. Caral 3000 a.C. Perú
4. Bandurria 3000 a.C. Perú
5. Huaca de los Sacrificios 2930 a.C. Perú
6. La Galgada 2800 a.C. Perú
7. Tumshukaiko 2700 a.C. Perú

8. Sakkara 2668 a.C. Egipto
9. Keops 2580 a.C. Egipto
10.Kefrén 2550 a.C. Egipto
11.Micerino 2520 a.C. Egipto
12.Huaca Rosada (Ventanilla)2500 a.C. Perú
13.Zigurat de Ur 2200 a.C. Irak
14.Sechín 1800 a.C. Perú
15.San Lorenzo 1200 a.C. México.

Ahora  resulta que los Egipcios y Sumerios que en un primer momento fueron los artífices de nuestro pasado junto con las otras culturas de Mesopotamia, no son, a nuestros días, más que otros extraordinarios gobernantes visionarios, arquitectos y  constructores de su propio destino; como lo dejaron demostrado.
Ese principio de europeización aplicado a nuestra América imprimió un factor erróneo en nuestra percepción de la historia, aspecto que se proyectó a nuestro presente, imprimiendo un principio de “Pertenencia-Dependencia” que aún hoy estamos intentando desarticular.
Articulado desde las incumbencias de las ciencias sociales por los pensadores contemporáneos: el peruano, Aníbal Quijano, el Mendocino, Argentina, radicado en México, filósofo de la UNAM, Enrique Dussel.
La propuesta de los pensadores nombrados creadores junto con el brasilero, Leonardo Boff  de la “Filosofía de la liberación” y “Teología de la Liberación”, estas ideas movilizadoras  motorizaba, hacia la mitad de la década de los setenta, lo que sería el llamamiento liberador y afianzador de la identidad indígena en América, realizado por Ollantaytambo en 1980.
Identidad que se había diluido entre el campesinado, comuneros,  gentilicios y calificativos, hábilmente articulados como formas para desdibujar nuestra verdadera identidad.
Esa es la razón por la cual nos llama poderosamente la atención los hallazgos y descubrimientos científicos sorprendentes de los últimos tiempos, descubrimientos que resquebrajan nuestra comprensión, nuestra memoria.
“… El hombre es un animal de costumbres”. Sabemos que le molestan los cambios, la alteración de su rutina; en lo conceptual, su cerebro funciona de la misma manera, rechaza siempre, aquello que altera su andamiaje de creencias, su rutina.
Ese es el motivo fundamental de aquello que conocemos como “Filtraciones” estas no son otra cosa que “Grageas” de adelantos que cambiaran conceptos fundamentales de su andamiaje de creencia.
Para que pueda asimilarlos y no produzca un efecto contrario o contraproducente en el entramado cognoscitivo; se realizan adelantos que lo van preparando y disponiendo para el nuevo enfoque.
Hoy sabemos, muy a nuestro pesar,  que no somos artífices de nuestro propio vivir; en ese devenir incierto, nuestro destino se desdibuja en esa maraña de mentiras a través de las cuales debemos intentar vivir el presente.

Nuestros mayores sabían lo que decían cuando nos aconsejaban “Vivir cada día como si fuera el último” ellos habían llegado a las mismas conclusiones que nosotros e intentaban decírnoslo; como es lógico nuestra “Brecha generacional” impidió toda comprensión de la cuestión, circunstancias que debíamos experimentar en el transcurso de nuestra vida.