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jueves, 31 de octubre de 2013

El Libro

El Director de la feria del libro de Fráncfort, habla sobre las nuevas tendencias en materia de ediciones y literatura. De los puntos sobresalientes de sus declaraciones surgió esta nota.


   El Libro, … Siempre será El Libro.

No me extraña saber que en Fráncfort el director de la feria, Jürgen Boos, se manifestó en concordancia con el posicionamiento de las empresas “Start Ups” (Pequeñas empresas de arranque o incipientes)en cambio sí me asombra que una la evolución de estas empresas lucrativas, explosivamente exitosas como efímeras a las nuevas tendencias en el libro , la literatura, formas de escribir, o la lectura.
Publicadas sus apreciaciones, sobre el particular, se hace evidente que las nuevas tendencias en la industria del libro, o en cualquiera, son impuestas por las nuevas reglas del juego al que nos lleva la innovación.
Un ejemplo de como las tendencias innovadoras definen, en un nuevo lenguaje o terminología, el futuro de nuestra cultura, es con nuevos nombres o definiciones, para aquellas pautas o comportamientos viejos, o ya en uso, para los que se crean nuevos comportamientos psico-sociales estancos, de esta forma, estos se insertan en nuevas formas de pensar y actuar en la sociedad.
Siempre existieron las “Empresas de Arranque”, es cierto, la red de redes y el nuevo mundo de la comercialización de los servicios que a través de ella se prestan, han potenciado los objetivos de las mismas, hacia un campo de abordaje nuevo, para lo cual se hace necesario una nueva forma de comunicación.
Pero toda esta innovación que la industria del libro, en la voz de su vocero circunstancial, y en circunstancias de la gran Feria Internacional del Libro de Alemania, que se está realizando en Fráncfort, observa cambios que le hacen pensar que “…Vivimos una era de refundación.”
Personalmente no lo creo.
Quizás podría pensarse en un periodo de perfeccionamiento, adaptabilidad elástica de las viejas con las nuevas estrategias, pero no lo siento como una “refundación”.
Fundación de ¿qué?
Es cierto, El Libro, como lo conocemos, siempre será El Libro, quizás para los nostálgicos, los especialistas, coleccionistas o para ciertos estamentos culturales.
No quiero pensar que sólo es una expresión de deseo.
Las innovaciones científicas, tecnológicas y culturales que modifican los comportamientos sociales lo afectaran en todos los aspectos: El de su realización, edición, promoción y comercialización.
El Libro, está siendo, afectado actualmente, mucho más por las nuevas formas de hacer vendible el trabajo o sueño de un autor, que establecen edición, promoción y comercialización.
En tanto y en cuanto la realización, es una actividad intima, personal.
En la nota de referencia, el Director de una publicación especializada, la revista “Digital Intel” manifiesta que “… los autores están muy lejos de ser los únicos que se salvan de estos cambios.”
Y continua diciendo: “… Nuevos formatos exigen nuevas formas de narrar. Conceptos como realidad aumentada, creación transmedial (no sé qué se entiende por tal) y democratización de la historia, son una moneda corriente en Fráncfort.”(?)
La magia desbordante y maravillosa de la literatura, es contar al lector una historia.
Los únicos libros capaces de narrar una historia, parcialmente conocida por el lector, con nuevos enfoques que le otorgan el valor al nuevo ensayo, son los ensayos históricos, propiamente dichos.
El lector, arriesga a discrepar con el autor, y acepta comprar un libro de una historia conocida por las posibles observaciones, que a esa historia, hará el historiador.
Estamos muy lejos, quizás, de la mentalidad consumista de los países del “Primer Mundo”, quizás, “Como aprendiz de escritor, no se me ocurriría preguntarle a los lectores que les gustaría leer.”
La relación lejana o desconocida, entre el autor y el lector siempre discurrió por los recovecos del alma humana, desde lo psicológico, pasando por apetencias más terrenales o mundanas y no soslayó, los principios fundamentales de su existencia.
Siempre el actor social se ubica en un determinado compartimento y por regla para cada compartimento siempre habrá autores.
Esa es la causa por la que siempre fue tan difícil la promoción, venta y el posicionamiento de un producto en el mercado, una disciplina nueva de la innovación tecnológica.
Ahora lo llaman “Marketing” pero esta necesidad de vender, o crear en el otro la necesidad de comprar, lo que hacemos, no es para nada nueva.
Democratizar la realización de un libro es como escribir por encargo, sistema que siempre existió, pero no se puede democratizar la literatura, la poesía o la creación literaria.
Sólo el tiempo tiene la palabra, el mundo cambia inexorablemente y los cambios suelen barrer con nuestras costumbres, produciendo ciertos conflictos personales y sociales.
Los seres humanos somos poco afectos a los cambios.
Evoluciona, sería la palabra, parece menos rotunda.
Duele menos.